En 2009, un bisnieto de Don Bonifacio Carreño y Jacobita Galán, decide retomar la vieja fórmula familiar de un licor que se expendía en su cantina de 5 de Mayo y 16 de Septiembre.

Luego de 40 años de ausencia en el mercado local; era prácticamente desconocido por las nuevas generaciones.

Originalmente le llamaban “El Amargo”… posteriormente la gente deformó el nombre colocándole uno mucho más curioso: “Chiva” de no muy claro origen y que actualmente es el nombre por el que se le conoce.

El reto era grande. Durante ese tiempo prevalecieron en el mercado otros licores de hierbas y muchos de ellos decían tener la verdadera y heredada fórmula original de sus ancesros.

Lo cierto fue, que; a pesar de la resistencia inicial, poco a poco fue retomando el lugar que le correspondía en la Historia Local de usos y costumbres.

Hoy al ser reconocido como Micro-Industria Artesanal esperamos consolidar nuestra tradición incluso más allá de nuestras fronteras.